Súper heroínas de carne y hueso aceptan trabajar veinticuatro horas al día de por vida y gratis

08.05.2016

Me llevó nueve meses en su vientre, tejió para mí un muñeco multicolor antes de mi llegada. Se preguntaba cómo sería mi rostro, mis manos, mis pies. Bebía mucha leche para que su hija nazca con un buen nivel  de calcio. Acudía puntualmente a sus evaluaciones médicas; me hacía escuchar música clásica cuando  estaba en la panza. “Eras una bebita larga, rosada y cachetona. Te gustaba que te lea cuentos de hadas y socializar con los niños aunque hablaran otros idiomas”- me confesó. Mi mamá me dio a luz a los treinta y tres  años, hace más de tres décadas, cuando la sociedad juzgaba –más que ahora- el tirano reloj biológico de la mujer.

Recuerdo el día en que se fue a trabajar cuando yo tenía tres años, la miraba desde la ventana de la sala de mi casa trepada en el sofá cuando encendió  su Volkswagen azul para ir a la oficina. Dejó el trabajo esos primeros años de mi vida para cuidarme y luego retornó a sus labores profesionales sin descuidar a su pequeña, cumpliendo el rol de madre, esposa, Directora de Recursos Humanos, amiga, hermana y estudiante. Después de siete años mi papá cayó enfermo de cáncer y ella lo cuidó, luego él partió al cielo e hizo doble rol  – padre y madre a la vez- para sacarme adelante,  ofrecerme una carrera profesional en La Universidad de Lima y lo mejor de su tiempo.

Necesitaría muchas páginas e incluso varias colecciones de libros para describir la enorme gratitud que siento por mi mamá, Nelly. Es por ti y todas aquellas madres súper heroínas  anónimas de carne y hueso,  que escribo este texto.

Ellas son las verdaderas guerreras que aportan al mundo, formando seres humanos con principios y una sólida escala de valores. Las madres de niños especiales, extrovertidos, introvertidos, superdotados, autistas, índigo, hiperactivos, con discapacidades o plenamente bendecidos en su salud.

Madres de niños que traen desaprobados en matemáticas o en inglés o son primeros puestos del salón. Para las mamás sus hijos son motivo de orgullo, porque saben  que el valor de un ser humano no está en su condición, sino en su identidad.

mamá y mily 8 años

Aquellas mujeres que se levantan de madrugada para preparar la lonchera de sus hijos, peinarlos y vestirlos, quienes a la vez celebran cuando llega el ratón a llevarse los dientes de leche de sus pequeños. Están con ellos cuando les da fiebre y se amanecen cuidándolos, los enfrentan si tienen que corregirlos, saben cómo rinden en sus estudios y a la vez les permiten equivocarse porque son conscientes  de que aprenderán de sus errores. Un buen día los ven partir – ya crecidos- en busca de su destino. Sienten que se les hacen agua los ojos y los dejan ir porque saben que sus hijos no les pertenecen, son más bien de la vida.

No puedo evitar pensar que ya tengo más de treinta años, estoy felizmente casada y aún no traigo hijos al mundo aunque el tirano reloj biológico y la sociedad me acosen con sus preguntas “¿Cuándo te embarazas hijita? Ten cuidado que se te pasa la edad”: Mi esposo y yo tenemos planes por cumplir antes de encargar a la cigüeña. No es mi intención tener bebés para contentar a mis tías; quiero tener hijos cuando mi cuerpo y mi alma me digan en sintonía “Llegó el momento de alumbrar con tu descendencia”.

DSC_0220

Percibo el significado de la palabra MADRE como la connotación del AMOR más puro y sincero, la responsabilidad, compromiso y decisión  incondicional que las mujeres deciden tatuarse en el alma por siempre, no hay marcha atrás. Ser madre significa aceptar un trabajo de veinticuatro horas de por vida que muchas veces implica renunciar a una parte de sí para regalárselo a los hijos, sin esperar recompensa. Es una labor que no asegura reconocimiento ni asensos. Es darse por completo, implica sacrificios que conllevan  sonrisas, lágrimas, respeto, disciplina y comprensión.

boda civil municipalidad de San Isidro mamá y Mily

shower de novia Mily con mamá

Mamita hoy ya tienes el pelo cano y la carita con arrugas que llevas con orgullo porque son las huellas de tu vida. Siempre serás amorosa, bella, regia, elegante, compasiva y luchadora ¡El día de la madre es todos los días!  ¡Feliz día mamá! ¡Elevo mi copa por ti y todas las madres del mundo! ¡Salud por tu amor y fortaleza madre hermosa!

 

0 Comentarios

Coméntame!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *