La importancia del Perdón

14.06.2016

¡Hola!  Vuelvo a bloguear llena de energía de luz para transmitirte aquellas cosas que aprendí en estos días de ausencia.

¿Sientes stress? ¿Dolor de cuello o espalda y no sabes por qué? Es probable que necesites una dosis de perdón para renovar tu espíritu. Si te has propuesto iniciar la segunda mitad del año dispuesta a sentirte renovada y libre este post es para ti.

Repentinamente empecé a levantarme con un dolor de cuello y espalda sin razón aparente. Hasta que hice una revisión de mi vida y me di cuenta que desde que tengo uso de razón he llevado sin darme cuenta algunos rencores pequeños y otros no tan pequeños que habían pasado “al olvido”. Dicen que el tiempo ayuda a sanar y cura todo, yo te diría por mi experiencia que es vital recordar a quién o a quiénes  necesitas perdonar ya que el rencor se  convierte en una mochila poco  a poco más pesada que supuestamente pasa desapercibida y un día tu cuerpo protesta con stress o alguna otra manifestación que le exige a tu alma sanarse y liberarse.

5dc77a2cb91ee3c193c68093ffa696b5

¿Qué hacer? “Perdonar no es fácil” tal vez me digas, te doy la buena noticia de que es posible si te lo propones. No es necesario que busques a la persona o personas a las que tengas necesidad de perdonar, si está en tus posibilidades hacerlo pues en buena hora, pero si no es así he aquí algunos consejos con los cuales me han ido de maravilla en el arte de perdonar:

Cierra la puerta de tu cuarto o ve a un lugar donde estés sola con un cuaderno y lapicero,  fósforos  para quemar luego ese papel que vas a escribir y una vasija de cerámica o material no inflamable para hacer cenizas toda aquella energía negativa de rencor y transformarla en luz sanadora. Como prerrequisito llénate de humildad y honestidad para poder expresar todo aquello que necesites  perdonar.

5632846eb620926186c38f0fe6e69621

Ayuda mucho el silenciamiento de la mente,  relájate suelta los músculos y los huesos  de los pies a la cabeza. Respira varias veces inhala y exhala al tiempo que pronuncias mentalmente la palabra paz,  cuando te sientas lista empieza a escribir.

Primero que nada perdónate a ti misma por todo aquello que  querías hacer y no hiciste, por aquello que dijiste o hiciste  con el hígado y no con el corazón.

Perdona a toda persona que venga a tu mente, porque quienes te ofendieron con o sin intención, responden a una historia de vida y reaccionaron como lo hicieron por una cadena generacional  que ha marcado  sus patrones de conducta.

Lo interesante aquí es que seas consciente de que todos somos parte de una energía universal de luz y amor que todo lo sana. Si eres creyente invoca a Dios y pídele que te ayude a perdonar , visualiza  aquel momento que quieras sanar , ponlo en manos del altísimo para que venga en tu auxilio. Si no eres creyente invoca a la energía positiva del  universo.

8428ce04861baa4355de5337517db5cb

Una vez que termines de escribir dobla el papel y quémalo, observa como todo aquello se vuelve cenizas y desaparece. En consecuencia quedas libre y renovada, llena de energía, luz y amor para continuar tu historia, tu vida. Respira y camina en armonía.

Es un hábito muy bueno que te preguntes cada día ¿a quién necesito perdonar?, así vas caminando sin pesos por la vida. Recuerda que perdonar es divino y pedir perdón es de valientes.

Un beso y  atenta que se vienen novedades muy lindas en Mi Cartera Infinita, gracias por leerme y me cuentas como te fue con el ejercicio del perdón.

 

 

 

 

0 Comentarios

Coméntame!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *